Ciudad Real

QUÉ VER

 Palacio de la Diputación




Puerta de Toledo
Resto de la antigua muralla medieval de la ciudad, dataría aproximadamente del siglo XIII



Catedral




Plaza Mayor y Ayuntamiento



Iglesia de Santiago




Iglesia de San Pedro




Iglesia de la Merced



Reloj del Quijote
Horarios del reloj carillón: 12:00, 13:00, 20:00, 21:00.



BREVE HISTORIA

Inicialmente, en la actual ubicación de la ciudad, se encontraba un pequeño pueblo denominado Pozo (o Pozuelo) Seco de Don Gil. Este pueblo fue fundado mediante campañas de repoblación de las "tierras de nadie" que se efectuaron en la reconquista, y vio multiplicada su población tras el declive de la vecina población de Alarcos, a la cual pertenecía, en 1195. En el lugar donde se encontraba el pozo al que hace referencia el nombre de la antigua aldea, hoy existe una placa conmemorativa. Está en la plaza del Pilar.

El poder de las órdenes militares era entonces equiparable al de los reyes. El maestre de cada orden actuaba como señor feudal, y tenía derecho a recaudar impuestos en las tierras de su dominio. En esto no sería una excepción la principal orden en la zona, y la que ostentaba mayor poder: la Orden de Calatrava. Además su poder era tal, que podía ser una gran aliada (para proteger los límites del reino con Al-Andalus) o convertirse en un gran problema. En el año 1255, el rey Alfonso X el Sabio renombra el municipio del Pozo Seco de Don Gil, fundando Villa Real. Colocaba así el rey una villa de su propiedad, con fieles funcionarios reales, en los dominios de la Orden de Calatrava.

En su término municipal, a 8 kilómetros de la ciudad, se encuentra el cerro de Alarcos, antigua población ibérica y de importante valor arqueológico, también por su ermita y castillo medievales; sus inmediaciones fueron escenario de la batalla del mismo nombre, donde las tropas cristianas fueron derrotadas por los almohades (1195).
Una curiosidad histórica es que Villa Real, junto a Madrid (que fue Corte en el exilio) y Andújar, dejó de pertenecer a la Corona de Castilla, pasando a ser señorío de León VI de Armenia entre los años 1382 y 1391.7​ Juan I de Castilla pagó el rescate de León VI de Armenia, cuando éste fue capturado por los egipcios, en lo que fue la caída del último reino cristiano de Oriente.

Para encontrar el momento en que Villa Real recibe el título de ciudad, hay que remontarse a diciembre del año 1420, en el que el rey de Castilla Juan II le concede a Villa Real el título de ciudad, como premio a su apoyo en la guerra civil dinástica contra las órdenes militares, al enviar Villa Real unos 1500 hombres armados de su milicia en ayuda del rey, que se encontraba entonces secuestrado en el castillo de Montalbán. Desde entonces, Juan II otorgó a la villa el título de ciudad y un escudo con la leyenda «Muy noble, muy leal», pasando a llamarse desde entonces Ciudad Real. 
En marzo de 1809 tuvo lugar la batalla de Ciudad Real, entre las tropas de Napoleón y el ejército español y la Milicia de Ciudad Real en los puentes del Guadiana, siendo después Ciudad Real tomada por las tropas napoleónicas y ocupada por una guarnición militar de caballería hasta 1813. 

Fue en 1833 cuando se modificaron los límites provinciales y se creó la provincia de Ciudad Real.  En 1863 llega a la ciudad el ferrocarril y el 18 de noviembre de 1875, el papa León XIII crea la diócesis de Ciudad Real y la iglesia de Santa María pasa a ser la sede de la diócesis en 1877. En 1905, en el III Centenario del Quijote, visita Ciudad Real el monarca Alfonso XIII.

En 1929, durante la dictadura de Miguel Primo de Rivera, se produjo la rebelión del Regimiento de Artillería de la ciudad. Durante la Guerra Civil (1936-1939) la ciudad permaneció en territorio leal al Gobierno republicano y ciertos sectores se referían a ella como «Ciudad Leal», «Ciudad Libre» o «Ciudad Libre de La Mancha»​, aunque nunca se cambió su nombre de forma oficial. Entre otros, durante la Guerra Civil fue asesinado por grupos incontrolados el obispo Narciso de Esténaga. Tras la Guerra Civil, sin embargo, entre 1939 y 1943, la represión fue mucho más dura, una de las que más en todo el país: 4000 ejecutados en toda la provincia, según un estudio de la UNED de ellos casi mil en la propia Ciudad Real, según refiere otro estudio.​De ellos, un 60 % eran socialistas, un 15% comunistas un 19% de anarquistas y el resto republicanos.

La ciudad conserva, por la falta de cuidado en épocas pasadas, solo algunos vestigios históricos, como varios lienzos de la muralla y la puerta de Toledo (s. XIII), la casa de Hernán Pérez del Pulgar (s. XV), la casa real de la Caridad (s. XVIII), la iglesia de la Merced (s. XVIII), la iglesia de San Pedro apóstol (s. XV) o la iglesia de Santiago apóstol (s. XIV), que contiene una techumbre mudéjar con motivos heráldicos y algunos frescos. La sede de la Diputación provincial es un proporcionado edificio neoclásico de finales del siglo XIX.

No se ha conservado el antiguo convento de San Francisco, muy remodelado, pero que era uno de los más antiguos y de mayores dimensiones de su orden en España. Poseía la ciudad un notable alcázar, del que hoy sólo queda el arco de entrada a uno de sus torreones, y los túneles subterráneos y aljibes del castillo, descubiertos recientemente en las obras de construcción de un aparcamiento. De estos últimos nada quedará cuando se finalicen las obras del aparcamiento.

Aunque los restos históricos son pocos, se nota que la ciudad fue importante en sus orígenes. No en vano, fue sede del Tribunal de la Inquisición o Santo Oficio. Honor que, aunque hoy se antoja muy dudoso, se concedía únicamente a la ciudad de confianza para el poder. La sede del Santo Oficio se encontraba en el lugar donde hoy se ubica la delegación de Hacienda, frente a la iglesia de San Pedro.

El censo de Ciudad Real es de 74.798 habitantes (INE 2014).

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